Testimonio: Rosario Llaguno

Cuando compré mi negocio, una tienda de productos de pollo, pensé que las cosas serían más fáciles. Lo que me hizo tomar la decisión de comprarlo fue el hecho que era un negocio con utilidad, con una cartera de “clientes seguros” y un personal que conocía los procesos para elaborar los productos, es decir, estaba comprando el negocio perfecto para mí. Fue duro empezar a darme cuenta que esa no era la realidad y lo primero que me topé es que había comprado un negocio que no me permitía separarme de la caja registradora, que esos clientes seguros podían de dejar de serlo ante cualquier circunstancia externa y sobretodo que no contaba con la colaboración del personal.

Al asistir a un seminario de Action y comenzar a trabajar con mi Coach pude ver mi negocio desde una perspectiva diferente. Comenzamos por un análisis de mis indicadores financieros. Mi Coach me enseñó lo que debo medir y tomé la decisión de trabajar con otro despacho de contaduría que ha sido un cambio radical tanto en la relación como en el de tener y entender los indicadores claves del negocio. Con los indicadores adecuados y medidos hemos podido enfocarnos en lo importante, he aumento las ventas con respecto al año pasado en más del 15% mes a mes.
Y por último, lo más sorprendente ha sido entender que si me enfoco en las verdaderas tareas de dueño de negocio, mi negocio crece y a la vez tengo más tiempo libre. Hoy en día, éste aumentó un 50%. Hasta ahora, a unos meses reiniciado el Programa Mentor con mi Coach, me he ido tres veces de vacaciones con la seguridad que a mi regreso encuentro un negocio funcionando y en crecimiento.
Rosario Llaguno-Papayari.